Me aburro con Flann O´Brien

El tercer policía, de Flann O´Brien

¿En qué momento hay que dejar de leer una novela? Me refiero a una novela que no queremos continuar leyendo, me refiero al proceso de decisión de abortar una lectura a medida que pasan las páginas. En muchas ocasiones uno deja de leer una novela por falta de talento como lector y no por falta de calidad del libro. Por eso uno, con el tiempo, adquiere una autoexigencia. ¿Cuánto es eso? ¿cien páginas? La pregunta siempre está en el aire: ¿por qué seguir leyendo este libro si es un tiempo que podría estar empleando en otro libro que me gustaría más? Este es el planteamiento de un lector completamente parcial y subjetivo, es decir, mi caso.

Ahora dispongo de tiempo de sobra. Me levanto tarde, desayuno mucho y me dedico a actividades extrañas como la de digitalizar todas las fotos que hay en casa de mis padres. Tengo todo el tiempo de lectura que he reclamado durante todo el año y, para mi mala suerte, me he topado con Flann O´Brien. Este señor ha encontrado un nicho en mi estado anímico que equilibra mis pasiones por los grandes escritores irlandeses: detesto a Joyce y adoro a Beckett (aunque he de reconocer que espero dejar de detestar a Joyce algún día); y O´Brien se posiciona entre los dos, Flann O´Brien me importa un pito.

El tercer policía sigue una estrategia demasiado arriesgada. Construir una novela a partir de un dislate imprevisible detrás de otro solo puede funcionar si el conjunto consigue deslumbrar, ya sea mediante una lógica interna o mediante cualquier otro factor que esta novela no tiene, sea el que sea. Me acuerdo de El hombre que fue jueves y de sus imprevisibles giros que funcionaban como un reloj; me acuerdo de algunas novelas de Boris Vian y sus situaciones absurdas perfectamente dibujadas; me acuerdo -tal y como sugiere la contraportada de este libro- de Alicia en el país de las maravillas y la lógica perfecta que se desata en el interior del agujero. Pero, en cambio, El tercer policía parece una obra improvisada por un tipo más o menos ocurrente, donde todo vale y todo da igual, por lo tanto, la narración se presenta como una sucesión de acontecimientos disparatados que no persiguen ningún tipo de proyecto. Lo peor de todo es que El tercer policía ni siquiera es dadá.

Todo esto está muy bien para un rato. Está muy bien abrir el libro por donde sea y leer un pasaje y decir “qué tipo más original y más imaginativo”. Yo abrí el libro por la mitad antes de comprarlo y dije “qué buena pinta” y no advertí que toda la pinta del libro era el mismo rollo. Supongo que Flann O´Brien estaría muy contento de conocerse a sí mismo, se creería un tipo divertido capaz de asombrar a la gente con sus cabriolas, y seguramente no se daría cuenta de que es el típico pesado que no deja de contar chistes y de hacerse el gracioso todo el rato. De ese tipo huimos todos, porque al principio nos cae bien pero al final nos sobrecarga. Y así he pasado yo toda mi lectura de El tercer policía, huyendo hacia delante para terminar y ponerme con otra cosa.

Mi voluntad ha sido la mejor. Yo quería ser amigo de Flann O´Brien. Había oído hablar de él y quería leerlo. En realidad, yo estaba buscando En-nadar-dos-pájaros, porque había oído cosas y parecía ser muy experimental y me iba a molar un montón. Pero después de este revolcón no me apetece dar segundas oportunidades. Necesito que volvamos a distanciarnos y quién sabe en un futuro, las cosas cambian y nosotros también. De momento, este señor ha conseguido aburrirme, y mira que eso es difícil.

 

Anuncios

10 pensamientos en “Me aburro con Flann O´Brien

  1. Tiene pasajes muy buenos y las notas son buenas. En mi experiencia, con eso ya vale la pena la lectura.
    Tu nota parece apresurada.

  2. Apresurada… sí, porque tenía mucha prisa por terminar la novela, escribir algo sobre ella y pasar a otra cosa. Tiene pasajes buenos, no se lo niego, piense que tuve que leer alguno para decidirme a comprar la novela. Pero el conjunto que forman esos pasajes no me convence en absoluto. Para mí, lo bueno que haya podido tener esta novela en algún momento no hace que me merezca la pena su lectura. Supongo que se trata de lo que cada uno le pida a un libro, porque cuando leemos estamos pidiendo algo ¿no?

    Le aseguro que me encanta que no siempre todos estemos de acuerdo y que haya un poquito de discusión.

    Un saludo.

  3. No tiene nada que ver En-nadar-dos-pájaros con el resto de lo publicado en España, así que no lo descartes. Pero tampoco me vaya a echar las culpas a mí si también le defrauda.

    P.

  4. Muchas gracias por su recomendación. No se preocupe, no la tomaré con usted si tampoco me gusta, jejejejeje. Además, viniendo de usted la recomendación tomaré nota para volver con O´Brien en otra ocasión. En-nadar-dos-pájaros era la novela que yo iba buscando, pero era la única que no tenían en la librería a la que acudí. Fue cuestión de mala suerte.

    Un saludo.

  5. Pues me ha pasado exactamente lo mismo pero con la novela Vineland. Por fin me decidí hace unos días. La empecé con ilusión, con paciencia, si ellos dicen que es una buena novela, hay que dedicarle un esfuerzo, me dije. Y creo que 100 páginas, como los cien primeros días de un presidente, es la frontera hasta donde se puede tolerar. A partir de ahí a leer en diagonal, luego leer un parrafito de cada página –todo igual- y finalmente “leer” el libro entero en una hora. Me ha aburrido y eso no se lo tolero a ningún libro por muy prestigioso que sea. Pero estoy de acuerdo que cada autor, cada libro, tiene que tener su público y solo su público. Para desintoxicarme de Pynchon me he releído en dos días Colmillo Blanco de London. Frescor y mundo salvaje.
    Hoy he comenzado Todos los relatos de Svevo, a ver qué tal.
    Un saludo.

  6. En ‘El mago de Viena’ Pitol avisa de los aspectos un tanto intrincados de O’Brien, quién sino él para conocer a la perfeccion a un autor complejo, o no tanto pero que hace y pide del lector una lectura activa, una suma, un toma y daca de letras en movimiento en tanto el lector quiera moverse. No critico tu opinion, no te obligo a leerlo ni justifico a un autor que en lo personal me parece genial -no desde una lectura externa, mas bien interna y mas adentro de las palabras-. Por supuesto leo tu reseña como una opinion provisional, como yo mismo he tenido opiniones provisionales -y ahora que recuerdo nunca le he dedicado una reseña a una opinion provisional y eso que soy adicto a moverme en tierras y letras movedizas-. Creo que, los conceptos donde criticas el humor es donde mas divierte O’Brien. Y eso me recuerda a las criticas que padecio el shandy barcelones donde se le acusaba de tener un humor infantil y demas aspectos que despues fueron los mas valorados en su narrativa. Hablo de Vila-Matas. Y Vilamatas me recuerda a esa parte donde en Dublinesca se encuentra Riba con que el mundo a hecho una carniceria con Ulisses de Joyce sin siquiera leerlo. Y eso me recuerda que deseas dejar de detestar a Joyce algun dia, sin duda lo lograras a todos nos termina sucediendo y no sabemos porqué, o si.

    Leo tu proxima entrada Daniel, quiza sea alguna de Perec con quien tan bien nos llevamos. De momento leo ‘Detritus’ de Beckett y pienso releerme esta novela que sigo sin entender por que no te gustó si los absurdos son tan fascinantes.

    Saludos desde Ciudad de Mexico donde la lluvia ya ha puesto a nadar a dos pajaros.

  7. Bueno, vamos a ver. De principio, le doy la razón en algo: toda opinión mía siempre es provisional, sea pública o privada. Por lo tanto, mi opinión sobre el humor patatero de O´Brien siempre está sujeta a cambios. En el post lo comparo con otros que intentaron algo parecido y, en mi opinión, lo consiguieron. Si O´Brien no me hace gracia es porque creo que tiene gracia en su primera ocurrencia, pero a la decimoquinta resulta agotador. Y, además, se diferencia de estos otros ejemplos en que no encuentro un proyecto narrativo en él, sino una suerte de improvisación hacia donde su imaginación nos lleve.
    También le doy la razón en que mi lectura es “externa”, aunque no comparto que haya una lectura “interna” de las cosas, pero eso es otro tema.
    Incluso me atrevo a decirle que O´Brien no obliga a nadie a una “lectura activa”, como usted propone, ya que el devenir de este relato deja al lector al acecho y con estupor ante el sinfín de escenas que se le van ocurriendo al escritor. Considero que la novela se parece más a un espectáculo de variedades que a otra cosa. Y, por supuesto, lo que no comprendo de ningún modo es que le recuerde a Vila-Matas. Todo humor “shandy” es una parodia que nace de la literatura y se dirige hacia alguna parte, Vila-Matas tiene gracia porque el lector conoce el universo literario que comparte con Vila-Matas, como cuando un monologuista hace un chiste sobre algo de la vida cotidiana y todos nos reímos porque sabemos de lo que habla.

    En fin, siento no estar de acuerdo con su planteamiento. En realidad, me alegro, así podemos discutir un rato, ¿no?. La próxima reseña no será de Perec, pero será de otro de mis queridísimos, porque después de O´Brien necesito sentirme en casa.

    Le agradezco sinceramente que se tome la molestia de participar y de dar otras opiniones. Estoy empezando a descubrir que si hablo mal de los libros que leo la gente participa más, así que creo que debería leer solo a aquellos que no me gusten para crear grandes discusiones, jejejejejejeje. Sería muy divertido.

    Saludos desde Villanueva de Algaidas (un pueblo pequeñísimo de la provincia de Málaga, en el sur de España).

  8. Hola Hermi,

    ¿no le gustó Pynchon? A todos nos pasa eso la primera vez que nos peleamos con él. Uno tiene que cambiar mucho para adaptarse a Pynchon. Seguro que en otra época de su vida retomará Vineland y sonará a otra cosa. A mí me tumbó la primera vez que intenté leerlo. Pero lo bueno de Pynchon es que, si conseguimos superarlo, nos convierte en otra persona.

  9. Bueno, a ver, en definitiva ¿lo has terminado o no?, porque me parece que al final no has podido conseguirlo, y esto, es fundamental para juzgar cualquier obra, salvo que se trate de un lastre ya conocido (saga Crepúsculo, Harry Potter, etc.). El final, estimado, y siento anticipar el desenlace a quien leyere esto, con sus círculos infinitos, es aterrador, muy aterrador. Ese limbo, o infierno, donde todo se repite, o donde todo pareciera se repetirá por siempre, es más espantoso que cualquier imagen de castigo que se me ocurra. A mi me gustó y mucho, nunca me pareció aburrida la novela, y si en algún momento pudiera resultar algo engorrosa, el final compensará al osado…un saludo.

  10. Hola. Sí que lo terminé, pero veo por la fecha de esta entrada que de eso hace más de cuatro años. Ya apenas recuerdo la novela. A estas alturas ya no soy capaz de pronunciarme. En todo caso, trataré de buscar obra obra de O´Brien para probar suerte nuevamente.

    Un saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s