La crueldad como forma de arte

FUNNY GAMES

FUNNY GAMES

Si hay algo que me guste en la literatura es la crueldad. La literatura, y por extensión el resto de las artes, es el lugar apropiado para que podamos comportarnos como verdaderos hijos de puta sin que se condenen nuestras acciones.  Se podría decir que el arte es el último reducto de la convivencia humana donde la crueldad está bien vista. En la literatura, la crueldad puede ser algo oficialmente bello y tolerado. Y esa licencia que se le da al arte me fascina. Me hace sentir tremendamente feliz, porque le da sentido al cliché de “arte como vía de escape”.

Rastrear el mal en la literatura no es difícil. Recuerdo que, hace ya algunos años, Cristof Polo nos comentó a Lucas Martín y a mí algo sobre un ensayo de Georges Bataille que iba por ese camino, La literatura y el mal. Se propuso, o nos propuso, no lo recuerdo, recopilar textos que evidenciaran el mal del que hablaba Bataille (o quizá propuso otra cosa distinta, tampoco lo recuerdo. Ni siquiera estoy seguro de que propusiera algo). Al final no hicimos nada. Yo ni siquiera he leído esa obra de Bataille, y ahora que pienso en ella creo que debería hacerlo. Pero, en cierto modo, siempre he intentado rastrear esa capacidad de hacer daño completamente lícita en la literatura y en el cine.

Reconozco que me quedé muy atrás y que no leí ningún discurso ético posterior al de Schopenhauer. Tampoco me interesó indagar más en ese campo. Leyendo un par de ensayos de Schopenhauer encontré todo lo que necesitaba. Soy así de humilde, en cuanto a mis necesidades éticas con un poco de Schopenhauer mal leído me basta, con eso voy tirando.

Más arriba mencioné el cliché del arte como vía de escape, y estaba pensando en Schopenhauer. Al igual que el Estado nos defiende de nosotros mismos para que no podamos putearnos (tal y como nos aclaraba el amigo Schopenhauer), el arte puede ser aplaudido por el Estado aunque represente conductas prohibidas. Ese es el milagro de la ficción. Podemos ver La naranja mecánica sin preocuparnos de que el protagonista incurra en los móviles antimorales que describía Schopenhauer.

En realidad, esto que estoy diciendo es una perogrullada. Pero me sirve para hablar de Michael Haneke. Yo lo que quería era hablar de Michael Haneke, porque cada día me gusta más y porque retrata en su cine un montón de cosas que me gustaría hacer en la literatura. Anoche vi Funny Games, la versión alemana, no el remake que el propio Haneke hizo para los Estados Unidos. Y me pareció que planteaba de un modo sobrio y elegante todo lo que estoy diciendo en este post y que dicho por mí parecen perogrulladas.

Es una película que trata sobre la crueldad sin motivo visible, y sobre la idea de que en la ficción la crueldad ha de ser tolerada (e incluso tolerable). Dos jóvenes se dedican a torturar física y psicológicamente a una familia. Pero uno de ellos, el que parece ser el líder, se dirige en varias ocasiones al espectador. La película se articula a través del contraste entre la ultraviolencia injustificada, que nos implica emocionalmente, y las reiteradas advertencias de que se trata de una ficción, que nos obligan a reconocer que tan sólo estamos viendo una película. Es un mecanismo de distanciamiento brechtiano. Eso no es nada nuevo. Pero también es una manera divertida de jugar con los espectadores durante algo más de hora y media. Uno lo pasa mal. Sufre por todo lo que le ocurre a la familia. A medida que la violencia es más explícita, el ritmo de la película decelera y los planos son más largos. Todo está medido para que Michael Haneke se recree con nuestra compasión, porque Michael Haneke es un tipo muy simpático.

Anuncios

14 pensamientos en “La crueldad como forma de arte

  1. Yo no puedo entender como puede ver alguién algo bonito en la crueldad. A mí siempre me ha parecido tremendo y muy espantoso. También creo que es el refugio de los cobardes. Porque el antitesís del amor no es el odio(eso está todavía muy cerca al sentimiento del amor) sino es la crueldad, las ganas de destruir o torturar la otra persona o sencillamente a aniquilarla.

  2. Ejem! La crueldad no es bonita. Esa no es la categoría estética que más le va a la crueldad, esto de acuerdo. Podríamos decir que la crueldad es grotesca, siniestra, etc. Y podríamos disfrutar (artísticamente) de ella sin necesidad de belleza. En el arte, afortunadamente, no “todo me parece bonito” (perdón por el chiste malo). Por otro lado, que la crueldad sea o no un refugio de cobardes, tal y como dices, creo que es algo que importa más bien poco, al menos en la película de Haneke. En Funny Games nos importa un carajo las motivaciones de los dos jóvenes violentos. Nos da igual si son unos cobardes o unas víctimas de la sociedad, y ya Haneke se ocupa en reírse de los que buscan una explicación. Es muy posible que, como dices, la antítesis del amor sea la crueldad, pero ¿quién le ha dado al amor vela en este entierro?

  3. Pos a mi gustaría mejor pensar que el amor no tiene ningún tipo de relación familiar con la crueldad:)
    Daniel tu no crees que buscar explicaciones ayuda…?
    Yo creo que tal vez es la incapacidad de sentir algo o el acto de suprimir los sentimientos implican la crueldad como resultado….es ya otra cuestión que porque elige alguién a dar este tipo de respuesta…

  4. Querida Dedeee, seguramente en tu arbol genealógico no convivan el amor y la crueldad. Eso te hace una mujer celeste, grácil y con pecas en las mejillas. Aunque no sepa para qué, buscar explicaciones siempre ayuda. Lo interesante es que no buscar explicaciones y aceptar una lógica determinada también ayuda. En la película, que de eso comenzamos hablando, aceptar la crueldad tal como viene evita largas cavilaciones posiblemente innecesarias. De lo contrario, necesitaríamos irnos todos de picnic con Michael Haneke para que nos desvelara sus intenciones, y yo prefiero quedarme en casa viendo sus películas.

  5. Querido Daniel,
    A pesar de la ironía sutil que tiras a mi cara me gusta tu respuesta. Aceptar es una de las cosas más difíciles en este mundo creo yo…

  6. Es que a mí hablar de amor, odio, ternura y crueldad como si fuesen entes separados, como si no se retroalimentasen de algún modo, me parece tan absurdo como hablar de Cielo e Infierno.

    Y la película me pareció cojonuda, por su juego de ficciones, y por su tratamiento del espectáculo del dolor.

  7. Pues sí, Emilio, yo lo diría también así. El maniqueismo emocional es para privilegiados o para imbéciles, no lo sé, pero no creo que sea para nosotros.
    En cuanto a la idea de “espectáculo del dolor”, creo que ahí está todo.
    Un abrazo muy grande.

    Y en cuanto al último comentario de Dedeee, ¿podrías terminar la frase del “creo que yo…”, querida Dedeee? Los puntos suspensivos en tus comentarios a veces resultan una amenaza intergaláctica para la comprensión lectora. Un saludo.

  8. Querido Daniel. Tú ves amenazas por dónde no las hay. Los puntos suspensivos te ofrecen un espacio para que tú puedas rellenar el hueco de pensamiento como tú quieras. Eso hace al diálogo mucho más divertido, no crees? Aparte también puedes intentar averiguar que pensaba yo cuando
    empecé a escribir la frase. Aunque eso creo ke sería mucho más difícil porque para eso deberías conocerme, y quién sabe si me conoces…

  9. En cuanto al maniqueismo emocional, tal vez tenéis razón en que esas emociones no son fácilmente separables. Pero ahora voy a hacer una pregunta pseudo-ingenua:por que será que si pienso en o veo un acto de crueldad eso sencillamente me da mucho susto???

  10. Esto es lo bueno de las películas, uno acaba hablando de uno mismo. Al final, la película se acaba y uno vuelve a la realidad y se pone a hablar de uno mismo. Querida Dedeee, si te asustas cuando ves un acto de crueldad, quizá sea porque tienes un corazoncito ahí dentro, y te da miedo el dolor de los demás y, sobre todo, el tuyo propio, tal y como nos pasa a todos. Me siento muy feliz de comprobar que eres un ser humano.

    En cuanto a lo de conocerte (uy, ya entramos en los temas escabrosos del ciberespacio), no creo que te conozca más allá de tus apreciadísimas intervenciones en este blog, ¿o quizá un simple post sobre una película propicie un reencuentro de dos antiguos amigos ante los ojos de todo un público de internautas?

  11. Claro, tanto las películas como la literatura sirven pa que uno empiece a hablar sobre sí mismo, no? Pero me parece que estás simplificando las cosas por aquí: yo no sólo tengo miedo del dolor o del dolor de los demás, sino tengo muchísimo más
    miedo de la incapacidad de algunas personas de sentir lo que los demás sienten.O mejor dicho, de la capacidad de no sentirlo.Me entiendes..?
    En cuanto a lo de conocerme, tal vez me conoces y tal vez no. O tal vez las dos cosas al mismo tiempo. Yo me he hecho una máscara, o los dioses del ciberespacio me la han hecho. No me voy a quitarla, pero tú puedes mirar detrás de élla si quieres, o no… según tu voluntad libre…

  12. ¿Habéis leído Estrella Distante de R. Bolaño Es una novela corta de la que emerge un personaje inquietante y que fascina, y tiene mucho que ver con este tema de la crueldad y el arte (que no el amor, ni lo bonito).

  13. Hola, Estrella distante es una de mis novelas favoritas de Bolaño. Sí, la verdad es que es un buen ejemplo para el caso. Es lo que tenía Bolaño, que saltaba de la crueldad al humor haciendo las piruetas que le daba la gana. Un saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s